CONFERENCIA DEL DR. SANTIAGO C.
LAZZATI
Es
la inteligencia emocional un
factor clave de éxito
en la carrera profesional o gerencial?
¿Por
qué no siempre el alumno más inteligente
termina siendo el adulto que más éxito tiene
en su trabajo? ¿ Por qué algunos son más
capaces que otros de enfrentar contratiempos, superar obstáculos
y ver las dificultades bajo una óptica distinta?
Un importante concepto viene a darnos respuesta a estos
interrogantes: la inteligencia emocional.
El
día 3 de agosto recibimos como disertante al Dr.Santiago
Lazzati quien nos ayudó a comprender mejor este concepto.
Explicó los límites de de las antiguas formas
de entender la inteligencia. Ya no es el coeficiente intelectual
el único determinante del éxito en el desempeño
de una persona.
¿
Qué es entonces la inteligencia emocional? “Es
la capacidad de tomar conciencia de nuestras emociones, comprender
los sentimientos de los demás, tolerar las presiones
y frustraciones que soportamos en el trabajo, incrementar
nuestra empatía y nuestras habilidades sociales,
y aumentar nuestras posibilidades de desarrollo social.”
Tal como remarcó uno de los asistentes a la conferencia: “Dado
que soy así, ¿cómo lo manejo?.”
El Dr. Lazzati abordó a la inteligencia emocional
en dos planos. En el plano personal, es la capacidad de tener
autoconciencia y automanagement. La autoconciencia es la
conciencia emocional de uno mismo, ser consciente de las
propias emociones y reconocer su impacto. Conocer las propias
fortalezas y debilidades y tener confianza en uno mismo.
El automanagement nos permite manejar adecuadamente las emociones
y los impulsos conflictivos. Dentro de esta capacidad de
autogestión se incluyen la transparencia, la adaptabilidad,
el logro, la iniciativa y el optimismo.
En el plano social la inteligencia emocional comprende
la conciencia social y el management de las relaciones.
Tener
conciencia social es tener empatía: “ponerse
en los zapatos del otro”, es tener conciencia de la
organización en que estamos y una actitud de servicio.
El management de las relaciones abarca las habilidades de
liderar, persuadir, influir, desarrollar a los demás,
negociar, catalizar el cambio, establecer vínculos
y trabajar en equipo, entre otras.
En general, en las primeras etapas de nuestras carrera
en una organización influye más nuestra capacidad
cognitiva para un buen desempeño. Sin embargo, a partir
de un punto en que adquirimos más responsabilidades,
la inteligencia emocional se convierte en clave del éxito.
La buena noticia es que la inteligencia emocional se puede
aprender . ¿Cómo? El aula es muy útil
pero no alcanza. Hay distintos medios para desarrollarla
tales como mirarnos al espejo, tomar conciencia de nosotros
mismos, hacer un diágnostico de nosotros mismos
y un plan de acción con posterior seguimiento. Como
sugirió el Dr. Lazzati “Action Learning”,
aprendizaje basado en la acción. En el complejo
mundo moderno, el progreso de las empresas y de los individuos
que las componen dependerá cada vez más de
la inteligencia emocional.
Rosario
Aguerre, MADE 2001 |