CONFERENCIA DE JULIO RAMOS EN LA UCEMA
La libertad de Prensa, un bien que los argentinos
tenemos que trabajar
Estar
aquí en la víspera de la venida del Presidente
de China a la Argentina, es para un periodista un poco
complicado, pero quiero compartir con Ustedes algunos temas
de actualidad que me parecen importantes, como el gobierno
actual, la economía y el periodismo; y las instituciones
en la Argentina.
En primer lugar, me gustaría recalcar que Ámbito
Financiero fue el primer diario que mencionó que el
gobierno tenía un “secreto” que se iba
a develar pronto, que parecía ser un acuerdo con China.
Lo puso en un recuadro en tapa, porque tuvo acceso a un altísimo
grado del gobierno, obviamente no puedo dar nombres, pero
hay niveles en los que no se puede dudar. De ahí se
sumaron otros, que dijeron que serán 20.000 millones,
otro vino y dijo: “los chinos van a invertir 15.000”.
Con justa razón hay empresarios que piensan que los
productos chinos van a terminar con varias industrias locales
como pueden ser la de los juguetes o las textiles. Porque
si Lula Silva entregó prácticamente la industria
brasileña chica a China, no creo que Kirchner oponga
su forma de pensar, de gobernar, ya que es mucho menos racional
que la del brasileño.
Y esto lo digo porque soy uno de los hombres que cree que
la conducción del país tiene muy poca seriedad.
Tiene mucho de adolescencia, de estudiantina. El gobierno
tiene un nivel relativo en cuanto a su inteligencia para
gobernar, por eso, se puede entusiasmar con China. Eso les
sucede a todos los gobiernos que son de tipo populista.
Cuando un gobierno tiene bien claro los principios, como
fue en la gestión del 90´, no necesita aferrarse
a un gobierno chino que venga a invertir. Si se tiene claras
las metas, va a lograr inversiones de todos los países.
En un gobierno como el de Kirchner, que tiene conflictos
con todas las empresas extranjeras, con el Fondo Monetario,
que lleva alargando tres años una solución
al default, obviamente se aferra a un gobierno chino que
lo salve.
Al no inspirar confianza internacional, es lógico
que tenga pocas inversiones generalizadas o casi ninguna;
salvo las forzosas o como las de Repsol, que tiene mercados
asegurados; con una inversión muy fuerte de casi 40
mil millones de dólares. Y exige la totalidad del
mercado energético de Tucumán, convirtiéndose
en un monopolio.
A diferencia de Menem, que era un gobierno con líneas
definidas de apertura económica, este es un gobierno
muy simplón, que suele enojarse con las explicaciones
de prensa. Estamos frente a un presidente muy peculiar.
Yo lo conozco a Kirchner de cuando era gobernador. El estuvo
comiendo en el diario; yo estuve visitando Santa Cruz, les
estoy hablando del año 95´, ahí lo veía
bastante seguido. En cambio, desde que asumió como
Presidente lo vi una sola vez. Por eso, puedo decir que es
un hombre muy especial, lleno de arrebatos. Por ejemplo,
si es cierto, que se paró sobre una silla y dijo que
el famoso anuncio lo iba a llevar a la par de San Martín
y ser más popular que Gardel, demuestra lo que digo
yo: que existe demasiada adolescencia.
Institucionalmente, creo que el país está averiado,
no sólo la totalidad de la libertad de expresión.,
sino también el Senado, la Corte Suprema, las gobernaciones
de las provincias, y demás.
Por ejemplo, la provincia que más fondos se lleva
del presupuesto nacional, hoy día es Santa Cruz, una
de las provincias más ricas, con una reserva, que
se supone de 500 millones de dólares, y tiene 200.000
habitantes. En cambio, otras provincias que son más
rebeldes en los designios del gobierno, tienen muchos menos
fondos.
No se puede entender que le den eso a Santa Cruz, y no a
provincias que realmente lo necesitan, como puede ser Catamarca
o la misma Corrientes. Ellas están muy caídas
en la distribución del ingreso y es porque no responden
al propósito político. Los cuerpos colegiados,
están sometidos a esas presiones, formándose
un circuito que es algo así: a un senador, lo llama
el gobernador de una provincia y le dice: “Mirá no
embromes, estoy esperando esta partida que me prometieron...” Es
difícil moverse hoy en la Argentina.
¿
Qué decirles de la Corte Suprema? Está dominada
toda la cúpula de las fuerzas armadas, le ha distribuido
lo mínimo a las provincias para ir dándole
a cada una según vayan cumpliendo determinados roles
que el gobierno nacional quiere cumplir o aspira cumplir,
evidentemente afecta al orden Institucional.
Un ejemplo de la Justicia, es Víctor Ricardo García,
director del diario Crónica y Crónica TV, que
está preso por una evasión fiscal; pero está libre
quien tomó una comisaría. Entonces, es ahí donde
hay cosas que no terminan de cerrar.
Vamos a lo que Ustedes hacen acá: estudiar economía.
Obviamente, les debe gustar la economía, los negocios,
la política. Pero, con lo que más les puedo
aportar yo, es con mi vivencia de: “la Economía
y el Periodismo.” Ustedes saben que cuando un hombre
se recibe en Ciencias Económicas, puede ejercer en
el campo que haya elegido, como docente o puede buscar otros
rumbos. Yo soy de los que busqué otro uso: hacer periodismo,
con conocimiento económico de base.
Yo fui periodista antes de estudiar economía. Cosa
rarísima porque periodismo está más
ligado a lo bohemio, pero yo estudié y ejercí periodismo,
y luego fui a aprender economía. Y con la unión
de esos dos datos hice un diario. Es una posibilidad. No
hay muchos periodistas económicos, y menos buenos.
Esta es, entonces, una variante de la carrera, bastante interesante.
Por supuesto que saber economía para introducirla
en el negocio de prensa, significa tener todo el dominio
y todo el conocimiento económico como telón
de fondo.
Porque en Periodismo, se tiene que hablar con términos
llanos, con términos que desde el punto de vista de
la técnica económica muchas veces no son muy
correctos, pero es la forma. Pero, cuando más periodistas
con conocimientos serios de economía hubiera, si se
cometerían menos errores.
En el diario Ámbito Financiero tenemos, obviamente,
varios economistas destacados como Guillermo Laborda que
es el Jefe de Economía, y es de acá, del CEMA,
pero en otros diarios no.
La meta principal de la crítica de prensa o la información
de prensa, es hacerlo con términos llanos. Cuando
uno ejerce el periodismo tiene presiones. Esas presiones
son de dos tipos: una cuando a Usted un funcionario lo llama
por teléfono le dice de todo y a veces en palabras,
bastante grandes, sobre todo si hay confianza, y le dice “sos
un hijo de..., eso no es así”. Ese es el derecho
del funcionario de protestar a la institución prensa
por algo que no le gusta; es legítimo, sino sería
una especie de dictadura de prensa. Otra, es la que hace
la gente de Kirchner, que donde el juego de “crítico
y criticado”no es tan legítimo, que es disponer
de más medios. Es decir, le puede mandar la DGI a
matar, le puede mandar los bomberos a diario a inspeccionar
si hay tantos baños por cantidad de oficinas, puede
presionarlo con la publicidad oficial.
Es mucho más cuidadoso el accionar del periodismo
cuando los gobiernos no son abiertos. En nuestro caso, la única
presión que tenemos es el llamado telefónico,
o sea la presión buena. Me sorprende mucho, porque
somos críticos severos del gobierno. Pero cada vez
que el gobierno, le dicen algo de la libertad de prensa dice: “Miren
cómo nos pega Ámbito y le mantenemos la publicidad
oficial”; y es cierto, después de Clarín, La
Nación y, obviamente Página 12, está Ámbito.
No nos han retaceado ninguno de los avisos clásicos,
somos una excepción.
En cambio, Ustedes saben bien que en Estados Unidos si un
Presidente, se enoja con un diario, lo que más puede
hacer es apretar un botón y decir: “Al Washington
Post no lo compren más.”
Entonces ¿Qué es que hoy ofrece la Argentina
en medios de difusión? Y yo creo, la verdad, Argentina
está bastante afectada diría. Hay muchas cosas
que no se escriben.
Entonces, entender los medios, es a veces difícil.
Fíjense otra cosa, este gobierno se caracteriza por
hacer encuestas pagas, escandalosamente oficialistas, hechas
a gusto de lo que quiere el gobierno.
Es muy penoso ver que diarios, como La Nación, que
sabiendo que son falsas, igual las publica. Ahora, ¿Porqué sucede
eso? Porque La Nación le debe favores al gobierno
entró dentro de la ley cultural, le ayudó a
calmar a los acreedores con su deuda, que no es grande como
la de Clarín, pero existe.
A raíz de eso, le da lugar a críticos durísimos
como Mariano Grondona. Entonces cuando el gobierno presiona
de esa forma que yo llamo normal, que es llamar por teléfono,
La Nación dice, “bueno, pero te publiqué esa
encuesta y quedaba bien”. O sea hay una especie de
compensación, hay que publicar algo que beneficie
al gobierno para poder filtrar algo que sea verdad. Lamentablemente
en esta época el periodismo tiene que moverse así.
Por eso digo que está bastante restringida la información
de prensa que se recibe. Son precios que hay que pagar para
informar a la sociedad en temas de cierta profundidad.
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