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CONFERENCIA DE BERNARDO NEUSTADT (14/06/05)

Gobierno y Prensa - Rehenes mutuos

Neustadt en la UCEMAYo podría haber sido de otro país, pero la cosa es así: yo soy argentino dos veces. Mi padre trabajaba en una embajada y me anotó como argentino sin mi permiso. Y después, había una ley que a los 18 años había que presentarse ante un juez, y decidir si quería ser argentino, y por segunda vez me victimisé. Así que soy doblemente argentino.

Comencé periodismo a los 13 años en el diario “El Mundo”. Cuando tenía 22 años me puse a garabatear a qué personajes del mundo me gustaría entrevistar. Y la verdad es que a partir de los 27 años, mandé tres cartas por año, a cada uno de mis favoritos, interesados o que me conmovían, y la primer respuesta la recibí 20 años después. A los 47 años pude llegar al primero de ellos que era un economista de Portugal.

Fui a Portugal, me recibió diciéndome que lo hacía por la constancia que yo había tenido: le había enviado tres cartas por año. Hacía treinta años que gobernaba Alberto Lefer. Apenas le di la mano, me dijo “mire yo no conozco nada de la Argentina, pero he leído mucho de ustedes, y tengo la sensación de que es un país que nunca, nunca, va a llegar a nada.” Cuando le pregunté por el argumento me contestó: “Ustedes son una sociedad que siempre quiere estar mejor y no ser mejor”. Yo no lo entendí. El tiempo me lo explicó: primero, hay que ser mejor; para conseguir lo que es estar mejor; si no, no se entiende.

Ese mismo año tuve una entrevista con el General Perón, tres horas de entrevista, me dijo que llevaba catorce años en el exilio:

Perón: Mire yo voy a volver a ser Presidente de la Argentina.

Neustadt: (No sé cuál gesto se apoderó de mí),

Perón: Usted: ¿No lo cree?

Neustadt: “Su movimiento va a volver, Usted no creo”.

Perón: ¿Por qué no cree?

Nesutadt: Porque la historia demuestra que los grandes líderes que tuvo la Argentina, para bien o para mal, todos murieron en el exterior desterrados: San Martín murió en Boulong Sur Mer; Alberdi , que murió desterrado en París; Sarmiento que murió en Paraguay; Moreno que murió en alta mar; Rivadavia que fue el primer presidente, murió en Cadis, Esto lo describe en un tango muy bien Discépolo: “La oigo a mi madre engañándome, porque en la cuna mi madre no me cantó lo que la vida después me contó” Esto está escrito en el año 33´.

Un día le pregunté a Discépolo antes de morirse: “Maestro el Tango Cambalache: ¿Es un reflejo de su época o un pronóstico del futuro?” Y me dijo: “Se ve que no lo sabe bien: “en el 506 y en el 2000 también”-

Cuando llegamos al 2000 fue el fin de año más lindo que celebré en mi vida: brindé, tiré las copas, todo.

La vida se me pasó en momentos que para mí fueron muy ricos. Todo lo que sé se lo debo más a lo que viví más que a la teoría. Uno va a países en donde tienen reglas y se cumplen y uno viene acá, país que tiene récord mundial de muertos por accidentes viales. Quiere decir que se vive como se maneja.

Desde el año 1938 hasta el 1956 en me despidieron estuve en el diario “El Mundo”. Y me pregunté: “¿Ahora qué hago?” Acostumbrado al diario, me perdí; pero luego agradecí porque había encontrado otro rumbo que era la televisión. Desde mi punto de vista era llegada a más gente, me gustaba más ser predicador que ser periodista. En la medida en que me instalé en el mundo, no en el diario, sino en el mundo; me di cuenta que pasaban cosas que la Argentina todavía no había conocido, uno era que se podía vivir bien, estar mejor, y ser mejor con un medio que es el crédito.

Cuando yo llegué por primera vez en el año 60 a Europa, me di cuenta que los coches valían tres veces menos que acá y que no eran financiados.

Cuando un joven se iba a comprar un auto, un graduado, acá había una Industria que decía “Usted me da la plata a mí, déjeme que yo la armo”, el ideario de esto fue Franco Macri. En la medida en que yo veía cuánto salía un coche en Europa, en Estados Unidos, y cuánto valía en la Argentina; la necesidad de financiar. En Estados Unidos uno puede comprar un auto por 200 dólares, y lo va pagando mientras lo usa; lo cual es lícito. Pero, eso lo pueden hacer ellos que no son tan inteligentes como nosotros: y las casas primero uno la ocupa y después se la paga. Yo siempre traté de cambiar la mente de la sociedad, por eso hablo en términos claros; nunca quise cambiar la mente de los dirigentes, eso es imposible.

¿Por qué hay una fábrica de pobres en al Argentina? Porque les conviene. ¿Por qué la televisión registra los momentos más penosos, como si nunca en la vida nadie se hubiera amado de verdad, como si nada se quisiera, un médico no salvó la vida…? Por ejemplo, en un día puede salir y llegar 185.000 aviones en el mundo, pero ninguno tiene accidentes, entonces no son noticia; en cambio si uno se estrella, está en todos los medios como si esto fuera una suerte.

Neustadt en la UCEMANosotros formamos parte de lo que llamamos “Cuarto Poder”, en el diario “El Mundo” había una consiga: “Lo breve, si bueno; dos veces bueno.” Nos llamaban reporteros porque íbamos a reportar: venía a esta clase, decía cuántos alumnos, cómo estaban vestidos, había un reloj, estaban los profesores; ninguno tenía una carrera universitaria. Pero, bueno, yo digo que los primeros periodistas fueron los Apóstoles, Jesús les dijo: “Vayan por el mundo y den la Buena Noticia”; entonces, vinimos nosotros a dar la mala nueva. Casi nos volvimos exclusivos de la mala noticia, casi deseamos que suceda para tener más elementos.

En el año 1990 hubo uno de esos errores que no se terminan de pagar nunca, una ley, que salió como un decreto que tenía sabor agridulce: por un lado, todos los medios de comunicación masivos estaban en manos del Estado, los privatizó; eso es muy bueno. Pero, después alguien del entorno, le dijo que en un artículo decía que los canales de televisión, las radios, los diarios no podían tratarse como empresas. Esa noche en la televisión yo dije “hoy pasamos a ser el primer poder, hagamos un código de ética”. Me declararon persona no grata, ya que resguardados en la libertad somos, éramos, seremos, amos. ¿Qué significa ahora primer poder? Un poder con todo el poder. Podemos poner muchos ejemplos, como el diario Clarín que tiene 48 FM, 17 canales de cable, tiene radio Mitre poderosísima, canal 13 poderosísimo. De esta manera, la primera doctrina que tiene un diario es la libertad de prensa, que es la que más queremos, la que más ansiamos.¿Cómo son hoy la encuestas en la Argentina? ¿Por qué se fue Gallup de la Argentina? Porque no quería encuestas pagas. Nosotros nos podemos envenenar comiendo, y nos podemos envenenar leyendo. Depende de la actitud que tengamos, pero no cabe duda de que la lectura de un diario, cinco títulos seguidos, nos marcan la agenda del día, de la mañana. Si en un diario dice que en Córdoba se harán tantas obras de infraestructura, y firma el Presidente, publicidades oficiales, a la página siguiente leemos que el Presidente viaja a Córdoba… Y la plata: ¿De quién es? De nosotros, de nuestros impuestos.

A mí me impresionó mucho el poder y empecé a ir al mundo, a preguntar al mundo si había algo igual. Nosotros respetábamos al que iba a la televisión, después vino una camada, después vio este momento, en el cual al conformarse como empresa, y no como libertad de prensa se ha transformado en libertad de empresa. Así se entregan fondos, el Banco Provincia da fondos que después no se devuelven, por gentilezas. El COMFER pone multas que dependen del gobierno de turno, por ejemplo canal 13 debe 300 millones de dólares: “tratá de arreglar el aviso o Duhalde lo hizo”. Esto está marcando una corrupción muy profunda, mucha más profunda de lo que le puedo marcar a un político. Cuando el Presidente decidió deshacerse del Ministro Beliz, Alberto Fernández, llamó a tres diarios, y les dijo: “El Presidente desearía, le gustaría mucho ver en el título de mañana: EL PRSIDENTE ECHÓ POR TELÉFONO A BELIZ.” La palabra “lo echó” es del agrado del Presidente.

Cuando éramos chicos, a eso, lo llamábamos “Perro de la Canasta”, se le ponía la fruta que tenía que traer y llevar. En esto se transformó el periodismo en la Argentina repentinamente. Hay periodistas que han llegado a la televisión y de ahí han saltado a ser embajadores, sin haber hecho una carrera diplomática. “Civilización o Barbarie”, y la televisión eligió barbarie. El Presidente al firmar el decreto que les da la televisión por 25 años, salvo que se revoque la ley, uno puede pasar por todos los bailes: puede bailar rock, pop, country, y puede bailar tango: “todo igual: lo mismo un burro que un gran profesor”. A esto los intelectuales lo llaman relativismo moral. Acá hubo un personaje en la televisión que se llamaba Minguito, que tenía el mismo aspecto que el relativismo moral: entraba a un lugar y decía “Buenos Días”, y alguien le decía: “no, buenas noches”; a lo que él respondía:”se igual”.

Todo esto que estoy contando a mí me hace mal, porque yo viví siempre del periodismo, pero no hay ninguna posibilidad de salir de esto. Así como el sistema político, les permite a los políticos, vivir de la política; como el sistema de pobreza no se enriquece con un plan trabajar, con un plan descansar. Y hay gente que está asignada a no salir de pobre. EL jardinero que tengo en mi casa desde hace 16 años, me dijo: “Señor, mire, yo me voy a ir de esta casa porque mi mujer consiguió un plan trabajar, yo también lo consigo para mí, y mi hijo se lo consiguió para él, con lo cual tengo $450. Y yo vengo a esta casa dos veces por semana gano $650, pero lo gasto en transporte.” “Bueno, le dije yo, porque no se queda acá y recibe los planes trabajar y accede a otro estilo de vida”; y él me dijo “Pero eso, no es ético”. Se despidió de mí, el lunes yo empecé a buscar a otra persona; y en eso lo veo venir y le pregunto: “¿Por qué volvió?”; “Porque no era ético”.

Todo gobierno necesita de muchas cosas: villas de emergencia, so pretexto de la ayuda social cada vez ha habido más pobres. Hay que preguntar porqué, si es un movimiento que tiene raíces populares, y consigue más pobres, es porque tiene le tesis equivocada. En todos los gobiernos populares, acá tenemos 19 millones de personas, según las estadísticas, que viven en indigencia y 10 millones que vamos a vivir siempre bien; pase lo que pase.

Hace unos años que voy a dar de comer a villas de emergencia, y a atender chicos. Le pedí a Pérez Companc que me prestara una camioneta sanitaria, entonces voy con médicos, dentistas. En una de esas vueltas, me asombré, al lado de la villa hay un country, barrio cerrado, las casas de los grandes se caen para el lado de la villa. Eran unas chicas, argentinas, ni bolivianas ni paraguayas, nunca habían ido al colegio, les faltaban todos los dientes, cuando le pregunté a una de las señoras: “¿De qué viven Ustedes?” Ella me dijo que los fines de semana trabajan en el country, cuando van los señores; y a veces van a algún piquete. Porque si se pone un almohadón, parece embarazada y le pagan $40; si va con el hijo le dan $60; y si va sola $15. Entonces, por más que a uno le vaya bien, se siente mal. Ojalá que la denuncia sirva para la solución, como decía un funcionario francés: “Usted me trae la solución o forma parte del problema”. Nosotros formamos parte del problema.

La prensa no ayuda a olvidar y lo mejor del ser humano es la capacidad de olvido. Si yo me acordara de todo lo mal que me fue en la vida, me moriría hoy. Debemos superar el rencor. Nosotros estamos con las Malvinas, con los que murieron en los 70´; un país que no puede reconocer su pasado, y que lo niega bajo un cuadrito, otro día con una esfinge, no tiene identidad.

Yo hablo desde mis ochenta años... Tenía 20 cuando Perón regresó a la Argentina. Se había terminado la Guerra Mundial. Y acá empezaba Perón, después fueron los militares... No, fueron los radicales... No, fueron los peronistas: ¡No, basta de echar culpas! Yo siempre pienso en que mirar una autopsia es horrible, y nosotros estamos mirando todo el día la autopsia: dónde fue, cómo fue, para qué fue.

Y en esto tiene mucho que ver la prensa, los medios de comunicación, sobre todo la televisión, que va tomando posiciones. Y va inoculándonos el odio: no se puede explicar a una madre que Chabán está libre por Cromagnon. Cromagnon, es un poco el reflejo de nuestras vidas, dicen: fue Chabán; al otro día, fue Ibarra… Fuimos todos, fuimos todos los que estaban ahí. En este caso, como cuando se le pregunta a la gente por quién votó y resulta que nadie votó al ganador, esa es la falta de compromiso.

Un día, un periodista, cuando yo había estado con un grupo asesino, no importa cuál, me dijo: “Me parece que Usted exagera el compromiso que tiene”.

Nosotros, los periodistas, somos rehenes del gobierno y éste nos ha hecho rehenes de él. Somos rehenes mutuos. El diario “La Nación” que no tiene ni radio ni televisión, puede decir lo que pasa en esos medios. Todo está en que lo que se diga se haga sombra de las cosas. No hay ninguna posibilidad de autocalificarnos, de estar en una comida y que alguien hable bien de alguien.

Yo los domingos llevo unas quince-veinte personas a comer a casa, amigos míos. Y les pongo los partidos de Inglaterra. Nadie se insulta, nadie se empuja, nadie se irrita; después les pongo fútbol italiano se caen, pero después los levantan; después les pongo fútbol español un poco más agrio. Y por último el argentino: se abrazan en el aire como si estuvieran casados. Entonces le pregunté a un árbitro si ellos permitían cualquier cosa, si no veía todo lo que pasaba, a lo que respondió: “Y bueno…” Pero, la ley es la ley.

Los periodistas hemos abandonado, también, el tribunal de conducta quedó disuelto. Y hoy, nos resguardamos en la libertad de expresión. Pero, yo quiero un país sensato, un país en el que luche por el hoy no por mis hijos; yo soy de ayer pero también soy de hoy. Y me siento comprometido con mi país con el hoy y con el futuro. El gasto público, no es el gasto del público; es el gasto de todos, de los que están en el poder y nosotros lo pagamos.

Finalmente, Neustadt pasó a la audiencia un video al cual introdujo: “Voy a pedir perdón por lo que les voy a mostrar. Más de uno se puede sentir herido, porque a mucha gente no le gusta mirarse en el espejo por miedo a que el espejo se rompa. Yo no tengo la culpa, yo no lo hice, en el horario del desprotección al menor. En unos años vamos a ver lo que ha afectado esto a nuestro país, y esto no tenemos que salir a comprarlo, lo tenemos en casa”.