CONFERENCIA
DE JORGE OMAR SOBISCH
La verdadera transformación de la Argentina
Yo
estoy recorriendo la Argentina ya hace casi prácticamente
un año, a partir del 10 de diciembre mi último
mandato como gobernador en la provincia de Neuquen. Digo
mi último mandato porque en la provincia de Neuquen
tenemos un mandato y una reelección. La última
elección la gané con el 60% de los votos
y le saqué 60 puntos la segundo. Hago la aclaración
de que estoy en mi último mandato porque podría
haber caído en la tentación y con esa diferencia
comenzar a cambiar la Constitución, para pensar
en la re-relección, por el contrario vamos a hacer
una modificación de la Constitución provincial
para adaptarla a los tiempos que vive el mundo y la Argentina.
Pero el punto primero es la no re-reelección. Hemos
decido esto porque entendemos que precisamente esto de
cumplir la Constitución y las leyes vigentes, que
emanan de la Constitución le ha hecho mucho daño
al sistema institucional argentino. No digo la democracia,
porque de última la democracia ha sobrevivido a
todas las cosas que nos han pasado pero sí al sistema
institucional argentino que nos ha hecho perder credibilidad
y sobretodo ha dañado la credibilidad de las instituciones
de la Argentina. Y esto es más serio que pierdan
credibilidad algunos políticos o algunos que han
utilizado la Constitución, para fines políticos
o fines personales que pueden ser todo lo legítimo
que ellos quieran, pero rompen, quiebran, lo que a nuestro
juicio y en términos políticos es el contrato
social más importante que tienen las instituciones
de la República entre la gente y los representantes.
Este contrato social es el respeto de la Constitución,
que es un tema central, porque de ella emanan los tres
Poderes. Y naturalmente del Poder Ejecutivo emanan las
leyes que sanciona el Poder Legislativo y la aplicación
de las leyes a partir del Poder Judicial. Y naturalmente
las acciones que debe llevar adelante el Poder Ejecutivo.
De manera, que este quiebre, que hemos visto en más
de una oportunidad, nos ha hecho mucho daño en términos
institucionales. Tiene, además un componente que
no podemos dejar pasar, siempre aparece alguien en la Argentina
que dice: “Yo como soy más inteligente que
el resto, como tengo un gran conocimiento de la economía
o de algún tema, puedo determinar cómo van
a vivir los argentinos”. El último ejemplo
lo tenemos ahora, donde otra vez, las instituciones de
la República, en este caso el Congreso de la Nación
sufre un quiebre, que no es beneficioso para las Instituciones
y par el funcionamiento natural de nuestro país.
Porque ese quiebre significa que nosotros independientemente
de la capacidad profesional, técnica, que pueda
tener cualquiera, delegamos en una persona lo que no dice
la Constitución que nosotros tenemos que delegar.
¿
A qué a llevado todo esto y por qué una persona
con mis características quiere llegar a ser Presidente
de la República? Porque precisamente este hecho junto
a otros, demuestran que los dos grandes partidos tradicionales
han fracasado en términos de estructura política
partidaria. Porque no han sabido construir un modelo de contención
político partidario en la Argentina, donde sobretodo
los jóvenes, puedan meterse, salir de una escuela
de la democracia y en función de esto, se puedan desarrollar
políticas que se puedan aplicar. Lo cierto es que
los dos partidos que se han sucedido en forma ininterrumpida
han fracasado. Fracasaron de la misma manera que el gobierno
militar pretendió, con este mismo concepto: “Nosotros
somos los que vamos a resolver el problema del país”.
Así que si nosotros analizamos del 76´ hasta
la fecha, siempre tuvimos a alguien que nos dijo: “A
esto lo resuelvo yo”, con la suma del poder y demás.
Del 76´ a la fecha nosotros vemos que de una deuda
que dejó Isabel Martínez de Perón de
7.500 millones de dólares, estamos en 158, pesos más
o menos.
Nosotros queremos hablar de un partido que pueda demostrar
que desde lo político partidario, ha tenido la suficiente
renovación de manera que los caudillos hayan tenido
que “rendir examen” en alguna etapa de su vida
política y naturalmente a la sociedad.
El primer elemento importante que le podemos ofrecer a la
política en la República Argentina es la seriedad
a partir del funcionamiento de los mecanismos institucionales
de los partidos políticos. Cosa que hoy en la Argentina
no está pasando y si no miremos lo que pasó en
la última elección de la Argentina en donde
todos los argentinos resolvimos, a través de la elección
a Presidente, dirimir la interna del partido más importante
de la República. Entonces todos nos sentimos obligados
a resolver la interna del peronismo, a partir de que no se
habían puesto de acuerdo y no habían tenido
la calidad institucional ni la continuidad, para que institucionalmente
pudieran resolver esos problemas que como consecuencia de
esto vinieron aparatos políticos estructurados con
ideas, con propuestas, para debatir con el resto de la sociedad,
qué es lo que querían hacer de la Argentina.
Estos cuarenta años que nosotros tenemos de gobierno,
no solamente podemos demostrar una provincia con características
muy particulares, sino también podemos mostrar que
desde lo político hemos sido capaces de resolver los
problemas a partir del debate de las nuevas ideas que presentamos,
seguramente las que vendrán atrás nuestro y
al mismo tiempo, en el gobierno, una gestión que puede
mostrar cómo se resuelven los problemas graves. Además,
Ustedes van a ver un libro que ha sido editado por Repsol
YPF, donde hace todo un análisis de la economía
de la Argentina con varios economistas, y dicen que si Neuquén
se hubiera separado en los últimos cuarenta años,
de la política económica de todo el proceso
que vivió la economía Argentina, ahora estaría
a la altura de la economía del Sudeste Asiático,
estaría a la altura de Irlanda, de España,
estaría a la altura de los procesos económicos
más exitosos del mundo. Esto para nosotros, los neuquinos
representa un halago, como argentinos no nos causa ninguna
gracia.
Pero sí tiene algo importante, que hay que destacar,
habla de una continuidad de acciones, a lo largo de muchos
años. Y al mismo tiempo que hay una continuidad de
acciones, ha habido un debate profundo, para que nadie sea
dueño de la verdad de esas acciones, porque muchas
de esas acciones también estuvieron equivocadas. No
rompimos el partido ni el gobierno, ni sacamos a nadie para
decir que esas acciones estaban equivocadas. Si no que planteamos
el escenario político de nuestro partido para tratar
de resolver esas acciones que para nosotros estaban equivocadas.
Otro elemento que creo que también es central, nosotros
no miramos más para atrás. Lo que nosotros
estamos planteando es de aquí para adelante. Vamos
a mirar par atrás para ver los errores que cometimos,
no para descalificar, para descartar, para ver si podemos
buscar a los ex presidentes para colgarlos en una plaza.
Me parece que a los argentinos eso no nos ha hecho nada bien,
al contrario nos ha hecho parecer como un país que
cada vez que asumimos tratamos de justificar nuestra falta
de ideas y nuestra de propuestas echándole la culpa
de los errores al que se fue. Y esto no bueno, ni para la
Argentina ni para los países que nos están
mirando ni para los que piensan que la política no
puede solucionar los problemas de un país. Es entonces,
la continuidad de acción independientemente de los
gobiernos que nos toque estar circunstancialmente a cargo
del poder.
Con esto quiero decir que si nosotros queremos desarrollar
una política de desarrollo y explotación sustentable
de nuestros recursos naturales, por ejemplo, de la plataforma
marítima, no es una política que la podemos
plantear en unos meses, es una política que la tenemos
que plantear a lo largo de los años. Entonces cuando
viene el reemplazo natural de la democracia, se le pueden
hacer modificaciones a la política, pero lo que no
se puede hacer es destruir toda la política que se
ha ido llevando adelante. O una política que tenga
que ver con nuestra relación con el mundo, que no
tenga que ver con centro izquierda, derecha, ultra derecha;
y uno tiene que ver que delante de uno hay gente, a los costados
de uno hay gente, detrás de uno hay gente, entonces
creo que hoy los problemas de la Argentina no los va a resolver
ningún extremo, los van a resolver los que tengan
planificación, propuestas claras, y que al mismo tiempo
sean capaces de ver los problemas que estamos viviendo hoy
en al República Argentina.
Hay dos escenarios, uno que es el hombre político
que construye la primer parte del escenario, ve los problemas
que afectan a la sociedad, desde lo económico, lo
social; y a partir de esto construir las opciones para que
cuando uno llegue al gobierno o llegue al estado de ejercer
solamente el hombre político y se convierta en el
hombre del estado que desde el primer día pueda empezar
a aplicar las soluciones que ha ido construyendo leyendo
la realidad política de la Argentina. Y al mismo encontrando
una propuesta que involucre a gente de distintos temas, que
tenga la capacidad profesional, compromiso para ayudarlo
a uno a resolver desde una visión técnica y
profesional los problemas que nos plantea nuestra realidad
de todos los días. Por ejemplo, Ustedes saben que
la provincia de Neuquén tiene el mejor sistema de
salud de Latinoamérica, ese sistema de salud tiene
una matriz que duró a lo largó de los años
y que fue enriquecida por los diversos gobiernos. Pero, no
es la misma matriz que vamos a tener que usar para Santiago
del Estero o Corrientes, que para la Ciudad de Buenos Aires,
porque son realidades diferentes. Desde lo político
definiremos que estrategia tenemos que usar y desde lo profesional
a quien sabe de eso. Otro ejemplo, puede ser un plan de Seguridad,
que está tan de moda en este momento. Nosotros estamos
terminando y lo pondremos en marcha en Abril, ese plan de
seguridad lleva cinco años de trabajo: cuatro años
del anterior gobierno y uno de este. Comenzamos con la policía
de proximidad, integrando las fuerzas de seguridad a la sociedad
porque estaban totalmente desprestigiadas y de allí en
más avanzamos, con un fuerte cambio en la estructura
interna dentro de la policial: nosotros estamos desde lo
político diseñando el plan y después
discutiendo con los profesionales el diseño de ese
plan, de acuerdo a las necesidades. Hicimos una carrera con
escalafón único, después se ingresa
con el título de secundario completo, se realiza un
examen psicofísico rigurosísimo, y a partir
comienza la capacitación el agente puede ser suboficial
o ser oficial. Y ahora, estamos en la última etapa
del plan que se denomina “911”, que alguien que
en nuestra provincia dizque el 911, a los cinco minutos va
a tener una camioneta en la puerta de su casa.
Esto nos costó cinco años de esfuerzo, de trabajo,
de inversión económica, de investigación
técnica y profesional, y fue necesario para darle
respuestas a la gente. Y ahí empezamos a buscar una
mejor calidad de vida para la gente. Mejor calidad de vida
significa que el sistema educativo tiene que funcionar bien,
que el sistema de salud tiene que funcionar bien, que el
sistema de seguridad tiene que funcionar bien, y que por
sobre todas las cosas tenemos que crear una economía
que nos permita crear fuentes de trabajo para que la gente
pueda vivir de su trabajo en forma estable. En nuestras provincia
comenzamos con un 32% de desocupación y hoy estamos
en un 7%, y no lo bajamos más porque mucha gente de
otras provincias del país vienen a nuestra provincia
a buscar empleo.
Para que esto no suceda tenemos que buscar un modelo de educación
que sirva par cualquier modelo político que ejerza
el poder. Ese sistema educativo debería estar preparado,
por ejemplo, para la producción; y no es así.
Debería haber gente que sepa de todos los oficios,
además de los profesionales, para darle valor agregado
a la pesca, a la carne, a la agricultura.
Esto se fue acrecentando en los últimos años
por un debilitamiento sostenido de las economías regionales.
Las economías de las provincias se fueron empobreciendo
casi ninguna posibilidad de tener una respuesta. Porque no
tenemos un plan para que esto no suceda. Entonces, la gente
del interior del país, pensó que emigrando
a los grandes centros del país iba a encontrar trabajo
y se le iban a solucionar los problemas. Y lo único
que logró es perder su cultura, su capacidad creativa,
y en lugar de encontrar una solución para resolver
ese problema, no tiene sistema de educación, de salud,
de seguridad y tampoco tiene trabajo. De esta manera, se
fue degradando la calidad de la gente.
Nosotros estamos planteando que la Argentina, como cualquier
país del mundo, tiene dos grandes recursos que tenemos
que volver a explotar en forma sustentable, sistemática
y ordenada, que son nuestros recursos naturales, aplicar
una política, una explotación racional sustentable;
y el otro recurso, también natural, que somos nosotros
mismos. Entonces, tenemos que sacar de la confianza, de cada
uno de nosotros, la capacidad creativa en las áreas
que cada uno de nosotros se desempeñe, ir sembrando
primero, en el pueblo, después en la ciudad, en la
provincia y finalmente en la Nación, un modelo donde
todos estemos convencidos que la solución a este problema
que nosotros tenemos, tiene una oportunidad para resolverse.
Y es la oportunidad, de una sinergia donde todos nos hemos
complotado para demostrar que somos capaces de resolver nuestros
problemas. Desde el agricultor hasta el ingeniero agrónomo
que planifica o hasta el ministro de agronomía que
está planificando en su provincia, o un ejemplo de
aeronáutica, poner aeropuertos estratégicamente
en tres puntos de la Argentina que nos permitan, tener un
desarrollo sustentable y sostenido y a la vez, tener un manejo
de la comunicación, a partir de esta planificación.
Les podemos dar una gran gestión, desde nuestra experiencia,
asumimos nuestra gestión con un déficit de
600 millones de dólares, y 22 millones de pesos mensual
de déficit, obviamente era catastrófica. Y
desde los recursos que tenemos en la provincia, los recursos
son los hidrocarburos, cómo hacer para explotarlos
en una forma más intensiva, sustentable, sin quedarnos
sin hidrocarburos. Buscamos una empresa, que planteó: “si
Ustedes, nos amplían el período de concesión,
nosotros vamos a invertir en la provincia, de manera tal
que ésta tenga mayores inversiones, mayores puestos
de trabajo.” Hicimos un convenio con Repsol YPF, y
a partir de éste con otras empresas más, la
provincia comenzó a tener en forma directa en muy
pocos años, quince mil puestos de trabajo. Hoy en
forma indirecta quince mil más que representan treinta
mil puestos de trabajo. Y pasó a ser uno de los mayores
exportadores de petróleo y demás.
Hoy tenemos en nuestro banco provincial cien millones de
dólares de reserva. Esto nos permite que a partir
de la base de los hidrocarburos, podamos trasladar a otras
industrias, buscando modelos sustentables y posibles dentro
de nuestro lugar. Por ejemplo en cinco años, producimos
el 5% del vino fino de la Argentina.
La educación va a hacer nuestro debate en los próximos
años en la Argentina. Porque no todos podemos ser
profesionales, también necesitamos plomeros, carpinteros
y eso no es ser discriminatorio. El país necesita
de todos para poder crecer, salir adelante. Yo no soy profesional,
salí de la escuela de “Oficios de la Piedad” y
soy Gobernador, y en tres años seré Presidente
de la República.
Debemos recuperar nuestra cultura, recuperar los espacios
vacíos que hemos dejado hoy en la Argentina. Que tiene
dos elementos centrales, primero que insisto recursos naturales
y después es un problema de soberanía: lo que
no se ocupa, alguien, algún día se va a encargar
de ocupar.
Queremos crear una oportunidad donde volvamos a ser creíbles,
donde le discurso de un político sea creíble
y donde pueda demostrar que cada una de las cosas que habla
en ese discurso es de gestión.
Para terminar, voy a tomar un tema álgido: el sistema
jubilatorio. En la década del Presidente Menem lo
demonizaron. No servía el sistema público,
hubo toda una campaña terrible, se privatizó.
Ahora, se demonizó el sistema de la AFJP y se demonizó el
sistema privado. De manera que en la Argentina, los dos sistemas,
están demonizados. El problema es la gente que está en
el medio. El hombre que puso la plata en el sistema público
y que puso la plata en la privada, y dice: “Y yo ¿a
quién le creo?” La gente hoy no sabe si algún
día se va a jubilar. En mi provincia, nosotros tenemos
un sistema de jubilación público, manejado
por el Estado, que amparado por la Constitución Provincial,
le paga el 82% móvil. Si esto mañana cambiara,
tendríamos que modificar la Constitución, y
tendríamos que dar un gran debate en mi provincia,
para demostrar que ese sistema no funciona. Hoy funciona,
y hay una sola razón: la plata del sistema jubilatorio
no se toca.
Yo creo que nosotros tenemos que sacar del 83´ hasta
la fecha, todo lo bueno que tuvieron las distintas ideas
que tuvieron los distintos gobiernos. Yo no voy a demonizar
al Dr. Alfonsín ni al Dr. Menem, ni al Dr. De la Rua
ni al Dr. Duhalde, ni al Dr. Kirchner, voy a tratar de rescatar
qué es lo que tuvieron de bueno y eso lo voy a aplicar
en mi plataforma.
Soy consciente que tenemos un grave problema económico,
pero peor es el problema cultural. Debemos recuperar nuestra
cultura, y volver a valorar nuestra Patria, desde los signos
patrios como la Bandera y el Himno Nacional, hasta nuestras
costumbres. Sólo desde allí podremos cambiar
y mejorar todo.
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